Lun. Mar 9th, 2026

Durante años, el cardiólogo y economista indio Dhruv Kazi escribió sobre los beneficios de tener mascotas sin haber vivido la experiencia en carne propia. Todo cambió en 2021 cuando adoptó a Rumi, un cachorro de la raza Vizsla, que llegó a su vida después de uno de los periodos más intensos de su carrera médica.

Kazi trabajaba en la unidad de cuidados intensivos del Beth Israel Deaconess Medical Center, en Boston, durante los momentos más críticos de la pandemia de COVID-19. Vivía solo y, como muchas personas en ese periodo, experimentó el aislamiento y la presión emocional derivados de la crisis sanitaria. La llegada de su perro cambió por completo su rutina: caminatas diarias, más tiempo al aire libre y nuevas interacciones con vecinos que antes apenas conocía.

Según relató en una entrevista recogida por The New York Times, la presencia del animal fue fundamental para su bienestar emocional. Su experiencia personal coincide con una línea de investigación científica que desde hace décadas explora la relación entre la convivencia con mascotas y la salud humana.

Numerosos estudios han encontrado que las personas que tienen mascotas, en particular perros, suelen presentar mejores indicadores de salud. Entre los beneficios más citados se encuentran niveles más bajos de presión arterial, menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y mayores probabilidades de sobrevivir después de eventos graves como infartos o accidentes cerebrovasculares.

Uno de los análisis científicos más citados es una revisión publicada en 2019 que examinó múltiples estudios internacionales. Los resultados sugieren que tener un perro podría estar asociado con una reducción del 24 % en el riesgo de morir por cualquier causa durante un periodo de diez años.

La relación es lo suficientemente relevante como para que la American Heart Association haya publicado una declaración científica al respecto. En ella, la organización señala que tener un perro “puede ser razonable” como parte de un estilo de vida que ayude a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, aunque también aclara que adoptar una mascota no debería hacerse exclusivamente por razones médicas.

A pesar de estas asociaciones, los científicos siguen debatiendo una pregunta clave: si los perros realmente mejoran la salud o si, por el contrario, las personas que ya tienen estilos de vida más saludables son quienes tienden a adoptar mascotas.

Uno de los factores que podría explicar los beneficios es la actividad física. El investigador Adrian Bauman, profesor emérito de salud pública en la University of Sydney, ha estudiado durante años el comportamiento de los dueños de perros. En un metaanálisis publicado en 2012 encontró que las personas que pasean a sus mascotas con regularidad tienen más probabilidades de cumplir con las recomendaciones de realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana.

Sin embargo, el propio Bauman advierte que este beneficio no se aplica automáticamente a todos los propietarios. Sus investigaciones muestran que solo alrededor del 60 % de los dueños pasean a sus perros de manera habitual.

Otros estudios también han encontrado que la relación entre salud y mascotas puede estar influida por el estilo de vida compartido. La epidemióloga Tove Fall, investigadora de la Uppsala University en Suecia, observó que los dueños de perros con Type 2 Diabetes tienen más probabilidades de desarrollar la misma enfermedad. Esto sugiere que humanos y mascotas comparten hábitos, entornos y rutinas que pueden influir en la salud de ambos.

Más allá de los efectos físicos, muchos científicos destacan el impacto emocional de convivir con un animal. Las mascotas pueden ayudar a reducir el estrés, fomentar la interacción social y aliviar el sentimiento de soledad, especialmente en personas que viven solas o atraviesan momentos difíciles.

Aun así, los especialistas recuerdan que adoptar un animal implica responsabilidades importantes. El cuidado diario, los gastos veterinarios y el compromiso emocional forman parte de la experiencia de convivir con una mascota.

Kazi lo resume con una mezcla de realismo y afecto. Los perros, dice, pueden exigir tiempo, dinero y paciencia. Pero al mismo tiempo, también pueden aportar compañía, motivación para mantenerse activo y una dosis constante de alegría en la vida cotidiana.

por admin

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