La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, hizo un llamado a frenar la polarización política y recuperar la civilidad en el Congreso, luego del enfrentamiento físico entre dos diputados federales ocurrido este miércoles en el patio del Federalismo del Senado de la República.
La legisladora consideró lamentable que los ciudadanos sean testigos de este tipo de escenas y sostuvo que quienes ocupan un cargo de representación popular tienen la responsabilidad de actuar con respeto, incluso cuando existen desacuerdos profundos entre distintas fuerzas políticas.
“Los ciudadanos pagan impuestos para recibir resultados”, señaló López Rabadán, quien subrayó que una de las tareas fundamentales de la política es precisamente generar espacios para el diálogo y la construcción de acuerdos. Desde su perspectiva, el desacuerdo forma parte de la democracia, pero no puede convertirse en una justificación para la confrontación física o verbal.
La presidenta de la Cámara de Diputados informó que, una vez concluida la sesión, hablaría con los dos legisladores involucrados, ambos integrantes de la Cámara de Diputados, para hacerles un llamado a la civilidad.
López Rabadán sostuvo que el respeto debe comenzar entre las personas y extenderse después a la responsabilidad institucional que implica ocupar una curul. Recordó que los diputados federales representan a millones de ciudadanos y que, por ello, sus conductas dentro de los recintos legislativos también tienen un impacto en la percepción que la sociedad tiene de la política y del Congreso.
La legisladora consideró especialmente preocupante que las imágenes del enfrentamiento se hayan viralizado, pues, dijo, este tipo de episodios no contribuye a prestigiar la política ni a fortalecer la confianza en las instituciones.
La polarización como reflejo de la situación política
Al ser cuestionada sobre el hecho de que durante esta Legislatura ya se hayan registrado varios desencuentros entre legisladores, López Rabadán reconoció que estas confrontaciones pueden interpretarse como un reflejo de la división política que existe actualmente en el país.
A su juicio, México necesita comenzar a detener la polarización extrema y generar condiciones para que las distintas posiciones políticas puedan convivir dentro de un marco democrático.
“Mexicanos somos todos, todos pagamos impuestos, todos trabajamos, todos queremos construir una mejor nación”, afirmó.
La presidenta de la Mesa Directiva señaló que parte de la polarización política ha sido fomentada desde espacios de poder y consideró que es momento de detener esa dinámica. En lugar de enfrentamientos entre legisladores, dijo, el país necesita instituciones sólidas, leyes que se respeten y un Estado de derecho que funcione para todos.
En ese sentido, planteó que el Congreso debe ser un espacio donde las diferencias puedan expresarse mediante argumentos, debate y deliberación, no a través de la violencia.
Para López Rabadán, México requiere una clase política capaz de asumir la responsabilidad que implica representar a la ciudadanía y de mantener una discusión pública a la altura de los desafíos nacionales.
Espera presencia de los otros poderes en su informe
La presidenta de la Cámara de Diputados también fue cuestionada sobre la invitación que realizó a los titulares del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial para asistir a su informe.
Explicó que ya tuvo comunicación con ambos poderes respecto a la recepción de la invitación y manifestó su expectativa de que puedan estar representados en este ejercicio de rendición de cuentas.
López Rabadán destacó que la Cámara de Diputados es un espacio plural en el que pueden confluir los tres poderes de la Unión, cada uno desde las responsabilidades que le corresponden.
Dijo que las puertas de San Lázaro estarán abiertas para la presidenta de la República y para el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al considerar que la presencia de ambos titulares contribuiría a reconocer la importancia de cada uno de los poderes del Estado mexicano.
Adelantó además que su informe no se limitará a presentar resultados de su gestión al frente de la Mesa Directiva, sino que también incluirá una reflexión sobre el deber ser de la política y la necesidad de fortalecer la rendición de cuentas.
A partir de los acontecimientos registrados este miércoles, consideró que esa reflexión adquiere todavía mayor relevancia.
Una “antinomia” en la Constitución sobre la presidencia de la Suprema Corte
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la falta de claridad sobre el procedimiento para determinar quién deberá ocupar la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, derivado de disposiciones constitucionales que, de acuerdo con López Rabadán, presentan una contradicción.
La diputada explicó que existe una “antinomia”, es decir, una situación en la que dos disposiciones dentro del mismo ordenamiento establecen previsiones diferentes sobre un mismo asunto.
En este caso, señaló, un artículo constitucional establece una disposición mientras otro plantea una distinta, sin que exista una norma superior dentro de la propia Constitución que permita determinar de manera automática cuál de las dos debe prevalecer.
Ante esta situación, consideró necesario que el conflicto sea resuelto pronto y de manera adecuada. Sin embargo, lamentó que el Poder Legislativo no haya aprovechado los periodos ordinarios o extraordinarios anteriores para discutir y definir una posición clara mediante una reforma legal o constitucional.
Desde su perspectiva, aquella habría sido una oportunidad para que todos los grupos parlamentarios fijaran públicamente su postura respecto de un asunto de gran importancia para la organización del Poder Judicial.
Ahora, señaló, la definición tendrá que llegar por otra vía, aunque expresó su deseo de que el resultado permita contar con una Suprema Corte “lo mejor estructurada posible”.
López Rabadán insistió en que México necesita una justicia pronta y expedita, así como instituciones capaces de responder de manera eficaz a las necesidades de la ciudadanía.
El desafuero de “Alito” Moreno, un asunto político y partidista
La presidenta de la Cámara de Diputados también fue cuestionada sobre las declaraciones del vocero de Morena, Arturo Ávila, quien previamente había planteado solicitar el proceso de desafuero contra Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI y senador conocido como “Alito”.
Ante ello, López Rabadán marcó distancia respecto de la discusión partidista y señaló que se trata de una posición de carácter político, ideológico y partidista.
Explicó que, en su calidad de presidenta de la Cámara de Diputados, su responsabilidad consiste en representar a todo el órgano legislativo, donde están presentes distintas corrientes y visiones políticas.
Por ello, consideró que ese tipo de planteamientos deben discutirse dentro de la esfera político-partidista correspondiente, sin confundirla con la responsabilidad institucional de la Mesa Directiva.
El llamado a recuperar el diálogo
El mensaje central de la presidenta de la Cámara de Diputados tras el enfrentamiento entre legisladores fue el llamado a recuperar el diálogo como herramienta fundamental de la democracia.
López Rabadán sostuvo que disentir no solamente es legítimo, sino indispensable en una sociedad plural. Lo que debe evitarse, explicó, es que las diferencias políticas deriven en agresiones físicas o verbales.
Su llamado se produce en un contexto de fuerte confrontación entre las distintas fuerzas políticas y coloca nuevamente sobre la mesa el debate sobre los límites de la polarización en los espacios de representación popular.
Para la presidenta de la Mesa Directiva, el Congreso debe ser precisamente el lugar donde las diferencias puedan procesarse mediante las instituciones. La discusión parlamentaria, sostuvo, debe servir para construir un país en el que todas las voces tengan cabida y en el que las diferencias puedan expresarse con respeto.
La postura planteada este miércoles apunta así a una exigencia de mayor responsabilidad entre quienes integran el Poder Legislativo: representar a la ciudadanía implica no solamente participar en debates y aprobar leyes, sino también cuidar la forma en que se ejerce el cargo público.
En palabras de López Rabadán, México necesita menos escenas de confrontación y más instituciones que funcionen, leyes que se respeten y una política capaz de reconocer que el adversario también tiene derecho a pensar diferente.
