Por Fernanda Castillo
A partir del 25 de mayo, el Instituto Nacional de Migración y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) implementarán el programa biométrico «Fast-Track Mundial». La vinculación del pasaporte con el Fan ID permitirá reducir los tiempos de procesamiento en salas de migración de 45 minutos a un promedio de 8 minutos por pasajero en los aeropuertos de las tres sedes mexicanas y en cruces terrestres clave.
Esta coordinación binacional es una medida de supervivencia para el sector de viajes de negocios, evitando que la fiebre futbolera colapse la infraestructura fronteriza habitual. Las autoridades estiman que el 65% del flujo internacional transfronterizo utilizará este sistema digitalizado durante los 39 días del torneo.
Un alivio burocrático que suena a música para los oídos del viajero frecuente. Ojalá que la eficiencia prometida en el papel sobreviva al inevitable fervor de las multitudes en las terminales aéreas.
