Por Juan Pablo Ojeda
El Tesoro de Estados Unidos lanzó la operación “Paria Económico”, una nueva ofensiva financiera para cortar las fuentes de ingresos de Irán y aumentar la presión sobre el régimen de Teherán.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció la estrategia y señaló que busca cerrar las principales vías económicas utilizadas por Irán para obtener recursos en el extranjero.
Como parte de la operación, Estados Unidos anunció sanciones contra más de 60 personas, empresas y embarcaciones relacionadas con las actividades económicas de Irán.
Las medidas se concentran en sectores considerados estratégicos para las finanzas iraníes, entre ellos activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Bessent advirtió además que ningún país que mantenga relaciones económicas con Irán debe considerar que está fuera del alcance de las sanciones estadounidenses.
La ofensiva busca afectar especialmente los ingresos provenientes del petróleo y las redes utilizadas por Teherán para mantener sus operaciones comerciales pese a las sanciones internacionales.
Estados Unidos también pretende presionar a países y empresas que continúen realizando negocios con Irán, con la posibilidad de aplicar nuevas sanciones financieras y comerciales.
La operación ocurre cuando el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se acerca a los seis meses y después de que las vías diplomáticas no consiguieran reducir las tensiones entre las partes.
Con esta estrategia, Washington pretende aislar todavía más a Irán de los mercados internacionales y limitar su capacidad para obtener recursos mediante sus principales fuentes de financiamiento.
