Por Juan Pablo Ojeda

El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubon, respondió públicamente a las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump en las que puso en duda la conveniencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para la economía de su país. Durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México este miércoles 29 de julio de 2026, el funcionario mexicano afirmó que el acuerdo trilateral vigente representa el esquema de intercambio comercial más ventajoso y competitivo del mundo para las tres naciones norteamericanas.

Las precisiones del titular de Economía surgen en el marco de los preparativos para la revisión formal del tratado internacional programada para este mismo año 2026, proceso establecido en las cláusulas de evaluación periódica del propio ordenamiento legal. Ebrard destacó que el flujo comercial entre México y Estados Unidos alcanzó cifras récord en el último ejercicio fiscal, consolidando a la nación mexicana como el principal socio comercial de la economía estadounidense por encima de China y Canadá.

De acuerdo con las métricas presentadas por la Secretaría de Economía, el intercambio de bienes y servicios entre ambas fronteras supera un valor promedio de 1.5 millones de dólares por minuto. El funcionario enfatizó que la integración de las cadenas de suministro en la industria automotriz, aeroespacial y tecnológica ha generado millones de empleos directos e indirectos en los estados industriales del sur y centro de Estados Unidos, un dato técnico que respalda la efectividad del pacto.

Ebrard puntualizó que el mercado norteamericano ha logrado reducir su dependencia de las manufacturas provenientes de Asia gracias a la relocalización de empresas en territorio mexicano, fenómeno conocido como nearshoring. La relocalización de capitales generó inversiones extranjeras directas por decenas de miles de millones de dólares en diversas entidades federativas mexicanas durante el último bienio, fortaleciendo el bloque regional.

Respecto al proceso de revisión del tratado, el encargado de la política comercial mexicana sostuvo que el gobierno federal cuenta con un diagnóstico integral y datos duros que demuestran el beneficio mutuo del acuerdo. Indicó que las mesas de trabajo técnico con sus contrapartes en Washington y Ottawa mantendrán un enfoque pragmático basado en indicadores de competitividad y seguridad en las cadenas de valor.

El secretario descartó que la retórica política propia del entorno electoral en Estados Unidos deba alterar la hoja de ruta diplomática trazada por las autoridades mexicanas. Señaló que la posición de México en la mesa de negociación será firme, argumentando que cualquier alteración sustancial a las reglas de origen o aranceles vigentes perjudicaría de manera directa el costo de la canasta básica de los consumidores estadounidenses.

Finalmente, la Secretaría de Economía reiteró su disposición para entablar un diálogo permanente con los sectores productivos privados de los tres países para afinar la postura mexicana antes del inicio formal de las conversaciones trilaterales. El gobierno mexicano prevé consolidar el marco normativo del T-MEC para garantizar la certidumbre jurídica de las inversiones durante las próximas décadas en la región.