A la clase trabajadora lo que le importa es el bolsillo y el descanso, y eso lo sabe bien Tereso Medina Ramírez. Al asumir la Secretaría General de la CTM para el ciclo 2026-2032, no se anduvo por las ramas y puso sobre la mesa lo que todos querían oír: la lucha frontal por la jornada laboral de 40 horas y la mejora sustancial de las prestaciones.
Durante la celebración del 90 Aniversario de la central obrera, que se dice fácil pero es toda una vida, Medina dejó claro que la defensa del empleo no es negociable. En tiempos donde la tecnología amenaza con desplazar manos, la nueva dirigencia busca blindar a sus agremiados con capacitación y mejores condiciones contractuales.
Pero, ¿cómo piensa lograrlo? Pues con una reingeniería total del «monstruo» sindical. Se acabaron las estructuras oxidadas; ahora se suman nuevas áreas como la Secretaría de Vinculación y Gobernanza y la de Desarrollo Urbano, pensadas para que el trabajador tenga respaldo no solo en la fábrica, sino en su comunidad.
El «colmillo» político se mantiene con la figura de Carlos Aceves del Olmo, quien pasará a presidir el nuevo Consejo Asesor Honorífico. Es una jugada maestra: se renueva la cara visible con Medina, pero se mantiene la experiencia de los viejos lobos de mar para no dar pasos en falso en las negociaciones complicadas.
Un tema que traen muy presente es el T-MEC. La CTM sabe que el tratado comercial es el gran árbitro de la economía y por eso han creado la Secretaría de Enlace Institucional y Asuntos Multilaterales. La intención es clara: que los sindicatos gringos y canadienses vean que aquí también hace aire y que se respetan los derechos laborales.
La relación con Palacio Nacional también entra en una nueva etapa. Tereso Medina ha tendido la mano a la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum para construir acuerdos. Nada de pleitos estériles; se busca productividad y competitividad, pero con justicia social, o sea, que el pastel se reparta de manera más pareja.
Para los 4.5 millones de afiliados, este cambio representa una bocanada de aire fresco. La promesa es transitar hacia un sindicalismo que entienda los retos tecnológicos sin olvidar la esencia de la lucha obrera. Es, en pocas palabras, poner a la CTM al día con el siglo XXI.
Además del tema salarial, se anunció una Secretaría del Deporte, porque no todo es chamba. La visión es integral: trabajador sano, bien pagado y con tiempo para su familia rinde más. Esa es la bandera con la que navega esta nueva administración cetemista.
En resumen, Tereso Medina llega con la encomienda de que el trabajador sienta el respaldo de su sindicato en la quincena y en la calidad de vida. Ya veremos si logra aterrizar estas promesas, pero por lo pronto, el arranque suena bastante prometedor para la base obrera.
