La bancada de Morena en la Cámara de Diputados cerró filas con el Gobierno de Claudia Sheinbaum al defender una relación con el exterior basada en cooperación y respeto, pero sin aceptar intervenciones en asuntos internos.

El pronunciamiento coloca a la soberanía como eje de la postura política del grupo mayoritario y advierte que las decisiones nacionales corresponden exclusivamente a México.

Los diputados morenistas sostuvieron que el Gobierno federal mantiene diálogo con otros países sin establecer relaciones de subordinación. Bajo ese principio, rechazaron cualquier intento de presión o injerencia procedente del extranjero.

El mensaje también incluye una defensa política del movimiento. Morena se define en el documento como resultado de luchas sociales y de una organización popular que reivindica al pueblo como depositario de la soberanía.

La bancada agregó que su respaldo electoral la obliga, según el propio comunicado, a mantener la defensa del interés general y de las decisiones soberanas del país.

El documento cuestiona además la posibilidad de que desde el extranjero se realicen señalamientos o campañas de desinformación relacionadas con decisiones internas de México.

No obstante, el posicionamiento no identifica a algún Gobierno, dirigente, organización o declaración específica que haya originado el pronunciamiento, por lo que no es posible determinar a partir del comunicado contra quién está dirigido el mensaje.

El cierre del documento refuerza la dimensión política del pronunciamiento: Morena plantea que la independencia fue una conquista histórica, mientras que la soberanía debe ejercerse de manera cotidiana.