Mar. Feb 10th, 2026
Screenshot

El director Paul Thomas Anderson y el músico Jonny Greenwood, guitarrista de Radiohead y colaborador habitual del cineasta, solicitaron formalmente que su música sea retirada del documental Melania, una producción sobre la esposa de Donald Trump que ha generado polémica tanto por su costo como por el uso de material sin el consentimiento de sus creadores.

La controversia surgió cuando personas cercanas a Anderson y Greenwood detectaron que en el documental se utiliza un fragmento de la banda sonora de El hilo fantasma, película dirigida por Anderson y musicalizada por Greenwood. Tras enterarse del hecho, ambos artistas exigieron que su trabajo no sea asociado con la producción centrada en Melania Trump.

De acuerdo con un comunicado enviado por el representante de Jonny Greenwood a la revista Variety, aunque el músico no posee directamente los derechos de autor de la banda sonora, Universal —el estudio involucrado— no le consultó en ningún momento sobre el uso de su composición en el documental. Este tipo de utilización es catalogada como “uso de terceros”, pero, según el comunicado, en este caso constituye un incumplimiento del contrato de compositor.

“Lo que hizo Universal constituye un incumplimiento de su contrato de compositor. Por ello, Jonny y Paul Thomas Anderson han solicitado su eliminación del documental”, señala el texto difundido a medios especializados, dejando claro que ambos creadores no desean que su música sea vinculada con el proyecto.

El documental Melania ha llamado la atención no solo por esta polémica, sino también por su presupuesto. Es considerado uno de los documentales más costosos de la historia, ya que Amazon MGM habría pagado alrededor de 40 millones de dólares para adquirirlo, además de destinar otros 35 millones a marketing. Diversos reportes señalan que una parte importante de esos primeros 40 millones fue directamente al bolsillo de Melania Trump.

La cinta, dirigida por Brett Ratner, retrata los 20 días previos a la investidura de Donald Trump, enfocándose en la experiencia de Melania como ahora primera dama de Estados Unidos. Aunque el documental se estrenó hace más de 10 días, Anderson y Greenwood apenas se enteraron del uso de su música, lo que también ha sido interpretado como un reflejo del bajo perfil cultural de la producción entre ciertos círculos creativos.

Pese a las críticas, medios estadounidenses aseguran que el documental ha tenido un desempeño aceptable en taquilla para su género, con una recaudación de aproximadamente 13.35 millones de dólares solo en Estados Unidos. Sin embargo, esta cifra está lejos de cubrir los elevados costos de adquisición y promoción, lo que refuerza la percepción de que se trata de una apuesta más política y mediática que cinematográfica.

El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de obras musicales en producciones audiovisuales sin el consentimiento explícito de sus creadores, así como la tensión entre los derechos contractuales de los estudios y la postura ética y creativa de los artistas. Para Anderson y Greenwood, la petición es clara: no quieren que su trabajo forme parte de un documental con el que no se identifican ni fueron consultados.

por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *