El descenso marcado de las temperaturas en México tiene una explicación meteorológica clara: la interacción entre el frente frío número 33, una masa de aire ártico y las condiciones asociadas al fenómeno de La Niña. Esta combinación está generando un ambiente frío a muy frío, acompañado de vientos intensos y lluvias en distintas regiones, con especial impacto en el centro, norte y oriente del país.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el frente frío 33 se encuentra asociado a una masa de aire de origen ártico que se desplaza sobre el Golfo de México. Este sistema ha provocado un notable descenso térmico en la Mesa del Norte, la Mesa Central y el oriente del territorio nacional, además de rachas fuertes de viento y precipitaciones intermitentes.
Especialistas de la UNAM explican que este episodio ocurre en el contexto del fenómeno de La Niña, caracterizado por el enfriamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Este patrón climático suele favorecer inviernos más secos de lo normal en México, con menos precipitaciones y cielos más despejados, especialmente en el norte y centro del país. Una de sus consecuencias es la menor frecuencia de frentes fríos, lo que reduce las lluvias invernales y contribuye a condiciones de sequía en algunas regiones.
El doctor Jorge Zavala Hidalgo, coordinador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), ha señalado que durante episodios de La Niña el número total de frentes fríos suele ser inferior al promedio. Aunque este año ya se han registrado varios sistemas, como los frentes fríos 30, 31 y ahora el 33, su menor frecuencia afecta el patrón normal de lluvias en el norte del país, donde estos sistemas son clave para aportar humedad durante el invierno.
En el escenario actual, el frente frío 33 y la masa de aire ártico asociada están generando vientos del norte con rachas muy fuertes. Conagua advierte que en el Istmo y Golfo de Tehuantepec las rachas pueden alcanzar entre 70 y 90 kilómetros por hora, mientras que en la península de Yucatán se esperan vientos de 40 a 60 kilómetros por hora. Además, un canal de baja presión mantiene la probabilidad de lluvias y chubascos en el noreste, oriente y sureste del país.
Para este fin de semana, se prevé que el frente frío 33 se desplace gradualmente hacia el mar Caribe. Sin embargo, la masa de aire polar continuará influyendo en amplias zonas del territorio nacional, por lo que el ambiente frío persistirá, especialmente durante las mañanas y noches. Aunque podría registrarse un ligero ascenso de temperatura durante las tardes del sábado, las condiciones invernales seguirán siendo notorias en zonas altas del centro y norte.
Las autoridades meteorológicas y de Protección Civil recomiendan mantenerse atentos a los avisos oficiales, tomar precauciones ante las bajas temperaturas y proteger especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. También se pide extremar cuidados por los vientos fuertes y las lluvias, así como considerar que, durante los periodos de calma entre frentes fríos, puede empeorar la calidad del aire en algunos valles debido a la falta de dispersión de contaminantes.
Este invierno, marcado por La Niña y la entrada de masas de aire frío, está recordando la importancia de seguir los pronósticos y adaptar las actividades cotidianas a un clima que, aunque seco en algunas regiones, se mantiene gélido en buena parte del país.
