Por Juan Pablo Ojeda
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció represalias comerciales contra Estados Unidos después de que fracasaran las negociaciones entre ambos países y entraran en vigor nuevos aranceles estadounidenses de 50 por ciento sobre productos canadienses.
Carney informó que su gobierno suspendió las negociaciones comerciales con Washington y ordenó el regreso de los negociadores canadienses a Ottawa.
El mandatario señaló que las modificaciones planteadas por Estados Unidos en la última etapa de las conversaciones fueron consideradas injustas y perjudiciales para la economía canadiense.
Los nuevos aranceles estadounidenses comenzaron a aplicarse este sábado y afectan importaciones canadienses por alrededor de 20 mil millones de dólares, de acuerdo con estimaciones oficiales estadounidenses.
Ante esta medida, Carney aseguró que Canadá responderá “dólar por dólar” para proteger a sus trabajadores y empresas. Las medidas de represalia comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre.
El primer ministro canadiense sostuvo que su gobierno buscaba alcanzar un acuerdo que garantizara mayor estabilidad comercial y redujera los aranceles impuestos por Estados Unidos a sectores estratégicos.
Las negociaciones habían registrado avances durante la semana, al grado de que el presidente estadounidense Donald Trump había aplazado la entrada en vigor de los nuevos gravámenes para permitir que ambos gobiernos alcanzaran un acuerdo.
Sin embargo, las conversaciones terminaron sin consenso. Mientras Washington responsabilizó a Canadá por el fracaso de las negociaciones, Carney sostuvo que fueron los cambios de última hora planteados por Estados Unidos los que impidieron cerrar el acuerdo.
El conflicto comercial incrementa la tensión entre dos de los principales socios comerciales de América del Norte y genera nuevas dudas sobre el futuro de la relación económica entre ambos países, incluido el T-MEC.
