Por Juan Pablo Ojeda

 

El Saldo Neto de la Deuda del Sector Público de México se ubicó en el 51% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del primer semestre de 2026, de acuerdo con el informe trimestral sobre Finanzas Públicas y Deuda Pública emitido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

El reporte oficial señala que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) ascendió a un total de 16.8 billones de pesos al término de junio de 2026, lo que representa un incremento en términos reales en comparación con el mismo periodo del ejercicio fiscal anterior.

En lo relativo a los ingresos presupuestarios, el Gobierno federal captó un monto acumulado de 3.8 billones de pesos durante los primeros seis meses del año, cifra impulsada principalmente por la recaudación tributaria, la cual mostró un crecimiento interanual apoyado en el cobro del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el IVA.

Por el lado del gasto neto pagado, la SHCP contabilizó una erogación total de 4.2 billones de pesos en el periodo de enero a junio, monto en el que destacan los rubros destinados a programas sociales de transferencia directa y al gasto en inversión física de infraestructura pública.

El costo financiero de la deuda —que contempla el pago de intereses, comisiones y gastos de refinanciamiento— absorbió más de 580 mil millones de pesos en la primera mitad del ejercicio, afectado por la trayectoria de las tasas de interés de referencia fijadas por el Banco de México.

En cuanto a los requerimientos de financiamiento bruto, la deuda interna representó el 82% del total del portafolio de pasivos del Gobierno federal, en tanto que la deuda externa emitida en mercados internacionales se mantuvo en un 18% del saldo global.

Las proyecciones de la dependencia encargada de las finanzas públicas sostienen que el nivel de endeudamiento al cierre del ejercicio 2026 se mantendrá alineado con los techos autorizados por el Congreso de la Unión en el Paquete Económico aprobado para este año fiscal.